La finca de la calle Independencia 234-236 en Barcelona se renueva con una intervención integral que mejora su eficiencia energética y habitabilidad
La finca situada en la calle Independencia 234-236, en el distrito del Eixample de Barcelona, está siendo objeto de un ambicioso proyecto de rehabilitación que transformará su fachada y dotará a las viviendas de nuevos espacios exteriores, mejorando significativamente tanto su imagen urbana como las condiciones de confort de sus residentes.
La actuación que estamos llevando a cabo se centra en la rehabilitación integral de la fachada principal del edificio, construido en la década de 1950, así como en la incorporación de nuevos balcones en su fachada principal.
El proyecto arquitectónico ha sido desarrollado por el estudio AR47, con los arquitectos Roberto Aparicio, Roger Jornet y Sílvia Ollé al frente, y responde a la necesidad de actualizar el edificio a los estándares actuales de eficiencia energética, accesibilidad y habitabilidad, respetando al mismo tiempo el carácter del conjunto urbano del Eixample.
Mejora energética y nuevos espacios exteriores
Entre las principales actuaciones destaca la instalación de un sistema de aislamiento térmico por el exterior (SATE), la sustitución de carpinterías y la reorganización de las instalaciones visibles en fachada. Estas mejoras permitirán reducir significativamente el consumo energético del edificio, en línea con los objetivos europeos de sostenibilidad, y aprovechan los fondos Next Generation aminorando considerablemente la inversión de la comunidad de propietarios en estas mejoras.
Además, el proyecto incorpora nuevos balcones metálicos ligeros, diseñados como elementos superpuestos a la fachada existente. Estos balcones no solo amplían el espacio útil de las viviendas, sino que actúan como un filtro climático, contribuyendo a regular la radiación solar y mejorar el confort interior.
Recuperación estética y ordenación urbana
La intervención también contempla la reparación de patologías existentes en la fachada, como humedades y deterioro de acabados, así como la limpieza y renovación de sus materiales. En planta baja, se introduce un nuevo aplacado de piedra que unifica la imagen comercial del edificio y ordena los rótulos existentes.
El tratamiento cromático se ha estudiado cuidadosamente para integrarse en el entorno del Eixample, respetando los criterios del “Pla del color de Barcelona” y permitiendo distinguir sutilmente las diferentes fincas colindantes.
Una obra compatible con el uso del edificio por sus vecinos
Uno de los aspectos destacados del proyecto es que las obras se están ejecutando sin necesidad de desalojar a los residentes, minimizando las molestias y garantizando la continuidad del uso habitual de las viviendas.
Con esta intervención, la finca de Independencia 234 se posiciona como un ejemplo de rehabilitación urbana sostenible, combinando respeto patrimonial, innovación técnica y mejora de la calidad de vida de sus habitantes.



